Teatro

DRAGÓN

Escrita y dirigida por Guillermo Calderón

Chile

  • Español
  • 90 minutos
  • +12 años

¿Es el arte un agente de cambio social? El nuevo montaje de Guillermo Calderón explora, con ironía y crítica, en el rol de los artistas al enfrentar temas actuales y urgentes.


El grupo Dragón se junta periódicamente en un restaurante de Plaza Italia para planear y definir su próxima instalación artística. Sin embargo, esta vez han elegido un tema tan complejo que están enfrentados en un amargo conflicto que los está destruyendo. La única salida es hacer una nueva obra que restituya la confianza. Pero para ellos ya es demasiado tarde. La única salida posible es la creación a partir de la traición.

Este montaje, el más reciente del director y dramaturgo chileno Guillermo Calderón después de Mateluna (2016), pone en escena una reflexión sobre el papel político del arte y los problemas que surgen cuando hay que decidir desde qué vereda representar temas complejos, contingentes y urgentes en una obra artística. ¿Qué rol cumple —o debiera— cumplir el arte? es una de las grandes preguntas que abre Dragón al espectador, además de disparar una mirada crítica a la sociedad chilena y sudamericana. La obra, una coproducción de Teatro UC, Fundación Teatro a Mil y Theater der Welt, se estrenó como parte del 9° Ciclo Teatro Hoy.

Dirección y dramaturgia: Guillermo Calderón | Elenco: Luis Cerda, Camila González y Francisca Lewin | Asistencia de dirección: Ximena Sánchez | Diseño integral: Rocío Hernández | Vestuario y asistencia de diseño: Daniela Vargas | Realización audiovisual: Alex Waghorn, La Copia Feliz y Ximena Sánchez | Técnica de iluminación: Manuela Mege | Producción: María Paz González | Coproducción: Fundación Teatro a Mil, Teatro UC y Theater der Welt | Agradecimientos: Prosit (Plaza Italia), Facultad de Arte UC, Galería Macchina, Cantábrico.

«Un montaje muy bien logrado que, no sin nostalgia, revisa categorías en torno al arte respecto de las necesidades de obras cuyo compromiso sea más que ornamental».

—El Mostrador

«Dragón exhibe con mayor claridad el alto nivel (de Calderón) en el manejo de los recursos que utiliza para insertarse en la grandeza de lo cotidiano».

—Radio Biobío

— Porque lleva al teatro la discusión sobre problemas actuales y urgentes de la sociedad chilena y latinoamericana. En palabras de Guillermo Calderón: “Diría que se inspira en Chile y el contexto internacional, en la gente que llega a un país sin saber hablar el idioma o sin conocer nada, sin plata ni papeles, en condiciones de vida mínimas, y que se enfrenta además a la violencia de parte de la sociedad. (…) Es una obra aterrada y desesperada, porque todo esto está pasando hoy en el mundo”, dijo en conversación con Fundación Teatro a Mil previa al estreno de Dragón.

— Porque cuestiona el papel del arte como agente político, desde el mismo arte. A veces con ironía; a veces, descarnadamente, se pregunta cómo los artistas debieran representar en escena a los afectados por el racismo o la xenofobia. “El grupo de artistas existe desde un lugar de privilegio absoluto. Nosotros nos expresamos desde el mundo de la idea, existimos en espacios de privilegio y estamos permanentemente conscientes y poniendo en duda eso. Entonces hablar de las personas más vulnerables y desprotegidas es una responsabilidad ética muy grande también, porque al mismo tiempo nos cuestionamos cómo hablar de ellos sin ‘hablar por’, sin silenciarlos ni reemplazar su voz. Esta reflexión es un problema permanente en la obra”, dice Calderón.

— Porque abre preguntas a los espectadores en torno cuán comprometidos estamos todos, como sociedad, con la lucha contra los prejuicios. “La obra se somete y nos somete a interrogantes importantes para las cuales no siempre tenemos la respuesta correcta. ¿Cuánto sabemos acerca de lo que queremos defender?”, se pregunta en el Programa de Mediación de Teatro UC para Dragón la académica Sara Rojo, profesora titular de la Universidad Federal de Minas Gerais e Investigadora del Conselho Nacional de Desenvolvimento Científico e Tecnológico de Brasil. “Yo reivindico lo panfletario” —agrega en esas mismas páginas Calderón—. “Me rehúso a menospreciarlo. Siempre vuelvo a mis orígenes y yo, en los setenta y ochenta, caminaba por las calles del centro de Santiago, en plena dictadura, y veía el teatro panfletario que se hacía en las esquinas. Y era conmovedor enfrentarse a un teatro hecho desde la urgencia de su tiempo y cuyo fin no era otro más que la movilización y la resistencia”.

Walter Rodney (1942-1980): en Dragón hay varias referencias a este intelectual nacido en Guyana en 1942. Como historiador anticolonialista, crítico del sistema capitalista y uno de los exponentes más importantes del movimiento Black Power en el Caribe, sus preocupaciones académicas fueron tan fuertes como su compromiso social con los grupos explotados y la comunidad afrodescendiente del Caribe; para él, esas eran las dos grandes fuerzas que podrían llevar a cabo una revolución que cambiara el sistema. Fue asesinado en 1980 en un atentado, después de varios años siendo perseguido como un potencial “agente de subversión”.

Teatro invisible: otra de las alusiones que hace la obra es a esta forma de representación, que ocupa espacios abiertos —la calle, un centro comercial— para recrear una historia ficcionada en un contexto real; es decir, quienes son testigos de ella no saben que sus protagonistas son actores. Se le atribuye este concepto al dramaturgo y director de teatro brasileño Augusto Boal (1931-2009), creador del concepto “Teatro del oprimido”.

Performance: expresión artística de carácter vanguardista en la que el medio de la obra es el cuerpo del artista y la obra en sí es la acción que éste realiza, combinando, en general, múltiples elementos, como las artes plásticas, la música, la danza y el teatro. Es una de las expresiones artísticas que transformaron el arte a mediados del siglo XX.

Instalación: género del arte contemporáneo en el que se privilegia una idea por sobre los aspectos formales; es decir, el montaje y la forma de la obra están al servicio de un concepto particular que el artista desea explorar. Para ello se utilizan objetos, se intervienen espacios y se ordenan elementos —que pueden ser una infinidad de medios físicos, visuales o sonoros, como la fotografía, el video o la performance— para generar ciertas reflexiones o sentimientos en el espectador.

— Guillermo Calderón y Carla Zúñiga hablan de sus obras participantes en Teatro Hoy 2019 en Teatroamil.tv

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