País Irán

Disciplina Teatro

Público Jóvenes | Adultos

Recomendación +12 años

Duración 60 minutos

Idioma Persa, con subtítulos en español

Fechas 3, 4 y 5 de enero, 20.00h

Lugar Teatro UC

Precio $15.000

Anclada en dos actuaciones elegantes y sencillas, 'Timeloss' posee una belleza parsimoniosa y un deseo, incluso a su pesar, de volver atrás el reloj

The New York Times

En 2001, cuando tenía 22 años, el director y dramaturgo iraní Amir Reza Koohestani sufrió una separación de la que solo pudo reponerse tras llevarla a un escenario. Así nació Dance on Glasses, protagonizada por dos actores que, a lo largo de toda la obra, se sientan frente a frente, separados por una mesa de 4 metros de largo, para hablar de los motivos de su ruptura sin moverse de sus sillas. Con esa apuesta sensible y minimalista, ganó fama internacional y viajó cuatro años por el mundo. Escribió y dirigió varias piezas todas, de una u otra forma, sobre personas incapaces de ponerse de pie y luchar. Pero Dance on Glasses nunca lo abandonó: la gente se la recordaba, le pedían que escribiera una obra similar. Así, un día, decidió volver a ella imaginando a sus personajes doce años más tarde. Ése es el origen de Timeloss, en la que vemos a esos antiguos amantes más viejos, enfrentados esta vez en dos mesas separadas, distantes, ajenos a un amor que, no obstante, no logran olvidar.

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Dirección

Amir Reza Koohestani

(Irán, 1978)

Director y dramaturgo iraní, considerado una de las figuras más destacadas de la escena teatral de su país. Con la obra Dance on Glasses (2001), éxito de crítica y público, ganó notoriedad internacional y estuvo de gira durante 4 años, en los que se presentó en importantes escenarios Europa y Estados Unidos. Varios teatros europeos le han encomendado producciones, entre ellos, la Schauspielhaus de Colonia y el Théâtre de Besançon. Ha coescrito guiones para cine, ha hecho performances y dirigió la ópera Tannhaüser en 2017. Su último proyecto es una adaptación del libro El atentado, de Yasmina Khadra, para el Münchner Kammerspiele.

Dramaturgia, dirección y diseño de escenografía Amir Reza Koohestani | Elenco Mohmmadhassan Madjooni y Mahin Sadri (en video: Abed Aabest y Behdokht Valian) | Asistente de dirección Mohammad Reza Hosseinzadeh | Música y sonido Pouya Pouramin | Video y dirección técnica Davoud Sadri | Diseño de vestuario Negar Nemati | Producción Mehr Theatre Group | Coproducción Festival actoral Marseille-Provence - Festival de Genève

  • Timeloss permite acercarse a la vida cotidiana y las relaciones humanas en un país como Irán, con una realidad que Occidente desconoce y cuya imagen llega velada por los estereotipos y las preconcepciones que se difunden en los medios. Así lo explica el director, Amir Reza Koohestani : "los periodistas occidentales y críticos quieren que hable sobre ejecuciones, la prohibición de la homosexualidad y el afán compulsivo por convertirme en testigo de los eventos que cuenta la prensa. Mi gente, en tanto, quiere que sea un embajador, que muestre una imagen diferente a esa que los exhibe como representantes del 'eje del mal' o como víctimas".
  • En un país religioso como Irán, la separación de una pareja tiene implicancias sociales y morales complejas, pero más allá de eso Timeloss aborda temas universales, propios de la condición humana: la negación de sí mismo y del pasado, el rechazo hacia una historia personal con la que no se quiere lidiar, la inercia de los que rehúsan abandonar su comodidad para cambiar sus vidas.
  • El ejercicio de seguir a un personaje a lo largo de su vida se ha visto en el cine, con directores como François Truffault y Richard Linklater. En la mayoría de los casos, la dimensión temporal es simulada, y son pocas las ocasiones en que se permite apreciar ese devenir sin efectos especiales. Timeloss es una excepción: vemos a los mismos personajes de Dance on Glasses 12 años después, y a pesar de que el público chileno no tuvo oportunidad de ver la primera obra, podrá acceder a ella a través de una pantalla en la que Koohestani proyecta extractos.
  • La audiencia no solo es testigo de la madurez, de los cambios mentales y emotivos que de sus protagonistas, sino también de las transformaciones del propio director: "Ahmadinejad, Bush y Sarkozy ya no están en el poder, todo ha cambiado. Ya no soy el joven enrabiado. Para tener rabia, tienes que tener fe en algo, en un camino, en una verdad, y más aún, tener la fuerza para luchar y llegar ahí. Admito que ya no tengo nada de eso hoy", declara.
  • La obra se ha presentado con éxito en ciudades como Nueva York (donde recibió críticas elogiosas de medios como The New York Times), París, Bruselas, Beirut, Teherán y Rotterdam.
  • Irán. Es un Estado del Medio Oriente con casi 80 millones de habitantes. Tras 70 años de monarquía constitucional, se convirtió en una república islámica luego de la Revolución de 1979. En materia de derechos humanos, la situación es delicada, según organismos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch que declaran los límites hacia derechos como la libertad de expresión, la libertad de culto o la información. Los opositores políticos suelen ser censurados o encarcelados, como le ocurrió al cineasta Jafar Panahi, uno de los más importantes del país, quien está con arresto domiciliario y tiene prohibición de hacer películas.
  • Teatro iraní. En Irán no hay bares, clubes nocturnos ni cines que exhiban películas extranjeras, por lo que una de las principales atracciones para los jóvenes es ir al teatro, lo que explica la alta producción local de obras. "Puede que no sea el lugar ideal para la juventud, pero es un paraíso para los teatreros", explica Koohestani, quien dice que la experiencia de ver largas filas de espectadores esperando por una obra le fascina tanto, que está dispuesto y preparado a enfrentarse incluso a los peores censores.
  • Censura. La producción artística en Irán es prolífica (el cine iraní tiene un enorme prestigio y reconocimiento internacional gracias a directores como Abbas Kiarostami, Asghar Farhadi y Jafar Panahi), pero no por ello es fácil de hacer: todo pasa por un proceso de censura oficial antes de llegar al público. Hasta ahora, la única obra censurada de Amir Reza Koohestani ha sido Ivanov, de Chéjov. Timeloss, aunque desconcertó a los censores por la intimidad que exhibe, no fue modificada.

«Para los iraníes, las consecuencias de una separación no son fáciles de llevar. Timeloss no es solo sobre la intimidad personal, sino también sobre la aparente imposibilidad de vivir una vida independiente en Irán»

The Guardian

«Escuchar hablar de amor en una lengua extranjera provoca siempre un sentimiento especial. Y luego está esa forma que tiene Koohestani de mantenerse al filo de la emoción, su arte del diálogo, su sentido de la alusión»

Le Monde

Anclada en dos actuaciones elegantes y sencillas, 'Timeloss' posee una belleza parsimoniosa y un deseo, incluso a su pesar, de volver atrás el reloj

The New York Times

«Para los iraníes, las consecuencias de una separación no son fáciles de llevar. Timeloss no es solo sobre la intimidad personal, sino también sobre la aparente imposibilidad de vivir una vida independiente en Irán»

The Guardian

«Escuchar hablar de amor en una lengua extranjera provoca siempre un sentimiento especial. Y luego está esa forma que tiene Koohestani de mantenerse al filo de la emoción, su arte del diálogo, su sentido de la alusión»

Le Monde

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