País Chile

Disciplina Teatro

Público Jóvenes | Adultos

Recomendación +14 años

Duración 60 minutos

Idioma Español

Fechas 18, 19 y 20 de enero, 21.30h

Lugar Teatro Ictus

Precio $6.000

Diatriba 'El desaparecido' expresa el furibundo grito de su texto

El Mercurio

El desaparecido o Diatriba de la empecinada es un texto dramático en forma de monólogo escrito en 2004 por Juan Radrigán, uno de los dramaturgos más importantes de Chile, en el que Victoria Torres, mujer de un desaparecido en dictadura, reclama ante una sociedad chilena indolente y llena de desidia frente a la injusticia imperante. En esta versión, el destacado director Rodrigo Pérez quiso recuperar el valor poético de la obra de Radrigán a través de una operación puramente teatral: no poner en escena la ficción propuesta por el texto. Así, se instala una nueva ilusión: asistimos a la narración de El desaparecido —y no a su representación—, a partir del ejercicio actoral no de una actriz, sino de cuatro intérpretes que recitan o cantan el texto en vez de encarnarlo. Mediante este experimento, reaparece el reclamo doloroso de Radrigán, pero esta vez sustentado en el tramado de su poesía, con la que nos repite una y otra vez que no podemos proclamar el triunfo rotundo del mal, que no debemos dejarnos caer en el fracaso hondo y feroz.

| Multimedia

Dirección

Rodrigo Pérez

(Chile, 1961)

Actor, director teatral, docente y psicólogo. Desde 1988 formó parte del Teatro la Memoria, participando en obras como La manzana de Adán, Historia de la sangre y Casa de Muñecas. En 1998 trabajó para el Teatro Municipal de Colonia, Stuttgart y Esslingen, Alemania. Con su compañía Teatro La Provincia ha dirigido, entre otros, la trilogía Patria: Cuerpo (2005), Madre (2006) y Padre (2006); Las brutas (2008), Violeta: al centro de la injusticia (2008), Diatriba de la Victoria (2010) y La viuda de Apablaza (2016). Como actor, en los últimos años ha participado en montajes como Realismo (2016-2017), Pompeya (2017- 2018) y Los arrepentidos (2018).

Dramaturgia

Juan Radrigán

(Chile, 1937-2016)

Ha sido uno de los dramaturgos más destacados de la historia del teatro chileno. Durante su trayectoria, creó más de 40 obras caracterizadas por un fuerte sello social, entre ellas, Hechos consumados (1981), Balada de los condenados a soñar (1989) y Amores de cantina (2009). En 2011 recibió el Premio Nacional de Artes de la Representación, distinción que se sumó a reconocimientos como el Premio del Círculo de Críticos de Arte en 1981 y 1982, el Premio Municipal de Literatura 1983, el Premio Altazor 2005, el Premio Bicentenario de Dramaturgia 2010 y el Premio Sello de Excelencia 2011 del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.

Dirección Rodrigo Pérez | Dramaturgia Juan Radrigán
Elenco Catalina Saavedra, Marcela Millie, Guillermo Ugalde, Marco Rebolledo | Diseño de escenografía y vestuario Catalina Devia | Diseño de iluminación Andrés Poirot | Técnico Alfredo Basaure | Producción Maritza Estrada

  • Juan Radrigán es uno de los dramaturgos chilenos más destacados de las últimas décadas, un creador que influyó fuertemente en varias generaciones y cuyo nombre está asociado a un teatro independiente, reflexivo, que puso en el centro del escenario a los desposeídos, a los marginados, en especial dentro del contexto político y sociocultural de la dictadura militar. Es autor de obras legendarias, entre ellas, Hechos consumados (1981), El toro por las astas (1982), Made in Chile (1984) y Oratorio de la lluvia negra (2012).
  • Rodrigo Pérez no sólo es uno de los nombres de peso dentro del panorama teatral chileno contemporáneo ("el más importante director chileno surgido durante los años noventa en materia de autoría escénica", según el académico Adolfo Albornoz), también es un gran conocedor de la obra de Radrigán, con quien trabajó en varias de las últimas piezas que escribió. Es, de hecho, el director que más obras de él ha montado.
  • En esta puesta en escena, Rodrigo Pérez pone énfasis en la escritura de Radrigán, en la poesía de sus textos y diálogos: el formato de la obra original, pensada para una actriz se desarticula, pero a cambio se le da potencia a la cualidad poética de las palabras del dramaturgo. Para el crítico teatral de El Mercurio Pedro Labra, se trata de un acierto, "porque eso le da variadas posibilidades de teatralidad a un libreto claramente discursivo".
  • Diatriba El desaparecido es una obra que habla de la memoria en el contexto posdictatorial, una idea que Pérez recalca a través de la repetición de frases o párrafos enteros, como una forma de insistir en un discurso que no debe ser olvidado, que debe ser escuchado una y otra vez. Por lo mismo, nos interpela, nos obliga a repensar cómo debemos abordar la memoria, cómo debemos mantenerla viva en un país con un pasado traumático y doloroso. Volver a montar esta obra, ha dicho Pérez, es "volver a reclamarle a la sociedad por todas esas almas que aún no descansan".

  • Diatriba. Arenga o discurso violento dirigido contra alguien o algo, caracterizado por su tono polémico, virulento, crítico y fervoroso. Su etimología proviene del griego antiguo y hace referencia a una "conversación filosófica". Se convirtió en un género literario cultivado más tarde por grandes intelectuales, como Émile Zola y Víctor Hugo.
  • Rodrigo Pérez y Juan Radrigán. Pérez es el director chileno que más obras de Radrigán ha montado, entre ellas, varias de las que el dramaturgo estrenó en los últimos años antes de morir, como Fantasmas borrachos (1997), El príncipe desolado (1998), Perra celestial (1999), Medea mapuche (2000) y Digo siempre adiós, y me quedo (2002). También, algunas del período anterior, como Pueblo del mal amor y Las brutas. “Su mirada desesperanzada, que en escena se vuelve optimista, me alucina”, ha dicho el director. En el caso de Diatriba, ya había trabajado con esta obra en 2009 en el montaje Diatriba de la Victoria.
  • Rodrigo Pérez y Diatriba. El director ya había trabajado sobre Diatriba de la empecinada en 2009, con Diatriba de la Victoria, en la que además incluía un discurso de Allende y un poema de Roberto Aceituno. "Ese otro trabajo (tenía) un formato más apegado a lo dramático y formal (...). Aquí solo tomamos el monólogo como punto de partida, tratando de resaltar su alto nivel poético, incluidas las acotaciones que el propio Juan puso para que otros las siguiéramos”, ha dicho Pérez.
  • Música en la obra. Una de las innovaciones de Pérez en este montaje es la inclusión de música en vivo, una vía de expresión dramática con la que se resaltan los estados anímicos de Victoria. Al respecto, el periodista Mauricio Rojas, de Critica.cl, explica: "(la música) es relevante porque intensifica los estratos emotivos de la mujer del desaparecido y porque es circunstancia coloquial en el vivir de Victoria".

«El primer montaje que rinde honores al amargo y furibundo aliento poético del monólogo (que Radrigán) tituló originalmente "Diatriba de la empecinada"»

El Mercurio

«Si es fanático de la dramaturgia de Juan Radrigán, en este montaje podrá apreciarla desde otro ángulo»

La Tercera

«Si volvemos a encontrar (a Radrigán) en cartelera es por su enorme capacidad de resignificar nuestro presente, (lo cual) se potencia en la versión de Pérez»

Revista Hiedra

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«Si volvemos a encontrar (a Radrigán) en cartelera es por su enorme capacidad de resignificar nuestro presente, (lo cual) se potencia en la versión de Pérez»

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