Chaika

| Tita Iacobelli habla de Chaika: "La obra es de mujeres en el teatro, mujeres que padecen esta misma angustia y pasión por el teatro"

22 de Diciembre de 2018

La actriz y directora Tita Iacobelli se juntó con la connotada artista rusa-belga Natacha Belova para darle vida a Chaika, un montaje inspirado en la pieza teatral La Gaviota de Antón Chéjov.. Hablamos con Iacobelli −conocida por su trabajo en el teatro de objetos y marionetas con la compañía Viaje Inmóvil− para conocer más sobre su trayectoria y este montaje que formará parte de Santiago a Mil.

Constanza Rifo

Tita Iacobelli estaba terminando sus estudios de teatro en la Universidad Finis Terrae cuando, gracias a la recomendación de uno de sus profesores, conoció a Jaime Lorca. En ese entonces, Lorca estaba formando una nueva compañía llamada “Viaje Inmóvil” luego del fin de “La Troppa”. En esta nueva compañía buscaba profundizar en el teatro de objetos y marionetas.

“Jaime me entrevistó y nos caímos bien, empezamos a trabajar, creo que necesitaba una actriz chiquitita y que se moviera mucho, y yo era una pirinola, calzaba súper bien. Partimos con Gulliver el año 2005. Fue muy intuitivo mi acercamiento a la marioneta, a la figura inanimada, estábamos todos aprendiendo de alguna forma” comenta Iacobelli.

Con el tiempo vinieron montajes como Otelo o El último heredero. Además, en sus viajes se han podido formar con diferentes artistas que luego han traído a participar del festival “La Rebelión de los Muñecos”, instancia realizada en el Anfiteatro Bellas Artes que ya se encuentra en su VII edición.

El acercamiento con el público a través de las marionetas o de este teatro de objetos es muy íntimo, muy fuerte y directo, la gente se identifica con los objetos. Uno les dice mira, esta pierna representa a una mujer ultrajada y tú la mueves y la gente comienza a relacionarse con eso que está viendo a través de a propia experiencia, entiende los códigos que le estás diciendo y además le asigna un valor particular, de acuerdo a la experiencia de cada uno, entonces se vuelve muy íntimo el vínculo entre el espectador y el espectáculo” agrega Tita.

Hablemos sobre tu nuevo montaje junto a Natacha Belova, Chaika. ¿Cómo nace la idea de trabajar en La Gaviota de Antón Chéjov?


—Natacha vino a una Rebelión de los muñecos el 2012, como diseñadora y escenógrafa, ahí nos conocimos y el 2015 hicimos un laboratorio juntas de la marioneta contemporánea. Fueron dos meses de trabajo con 20 participantes de varios países, con ella hacían la marioneta y conmigo veían la dirección, esos dos meses de creatividad diarias nos tuvo con muchas ideas en la cabeza y dijimos ya, tenemos que trabajar en algo juntas.

Como ella es rusa, tenía a Chéjov como una deuda y me propuso La Gaviota. Yo tenía a Chéjov en el velador, entonces tenía que ser esa obra. Estuvimos trabajando a la distancia, y cuando ella fue a hacer un taller a Buenos Aires, yo viajé y trabajamos allá 3 días. Luego Natacha vino un mes a Santiago y seguimos trabajando en la sede de Viaje Inmóvil. Después postulamos a un FONDART y, cuando lo ganamos, pudimos hacer la última etapa del trabajo. Ella se vino dos meses y ahí convocamos a otros profesionales que nos ayudaron a darle forma final a esto.

¿Por qué es importante contar la historia de una actriz vieja, en el final de su carrera?

Porque estamos hablando de nosotras, lo que nos conecta mucho con su obra es que habla de mujeres en el teatro, mujeres que padecen esta misma angustia y pasión por el teatro y nos ayuda a ver hacia dónde queremos ir con nuestro trabajo, ¿cómo nos vemos al final de la carrera? ¿vamos a tenerlo? ¿las personas de teatro jubilan? ¿cuánto tiempo nos queda de vida útil? ¿qué valor le damos al arte que hacemos?

No es que queramos hablar de la precaria situación de los que se jubilan, pero nos compete y sale por sí solo. Sin pensar desde un principio que íbamos a hacer La Gaviota desde los ojos de una actriz al final de su carrera, fue saliendo así, pues siempre ha sido precaria la situación de los adultos mayores. Teníamos en nuestra cabeza dedicarlo un poco a nuestras madres, sin haberlo hablado, los personajes femeninos, mujeres trabajadoras y apasionadas, pero a la vez angustiadas. Es difícil la vida para las mujeres, está llena de peligros, entonces pusimos a esta mujer en el final de su carrera con algunos episodios de alzheimer, pero con las ganas de seguir. Interpretamos a la gaviota como una fuerza vital, que los personajes aplastan o matan.

Puedes ver Chaika los días 12, 13,14 y 15 de enero en el Anfiteatro Bellas Artes a las 20 horas. El precio es un aporte voluntario “a la gorra”. Más información sobre los horarios AQUÍ.